Fases de una consultoría empresarial

La consultoría es una herramienta estratégica cuyo objetivo es proporcionar asesoría e implementar soluciones enfocadas en aumentar la productividad y competitividad de las empresas. Aprovechando al máximo los recursos existentes. Contar con el respaldo de un consultor ayuda a entender el entorno de mercado actual, los desafíos y mejorar las áreas de oportunidad.

La consultoría organizacional se practica de muchas formas diferentes. Esas formas reflejan la diversidad de las organizaciones y los entornos en que actúan. Además de los propios consultores, tendrán enfoques y métodos diferentes. 

Fases de una consultoría empresarial

Cada empresa de consultoría tendrá su manera de trabajar, pero a grandes rasgos las distintas fases de una consultoría empresarial podrían ser estas:

Fase 1: Diagnóstico

Un diagnóstico a fondo del problema que se ha de solucionar, basado en una investigación cabal de los hechos y en su análisis. Durante esta fase, el consultor y el cliente cooperan para determinar el tipo de cambio que se necesita.


Fase 2: Plan de acción

Tiene por objetivo hallar la solución del problema. Abarca el estudio de las diversas soluciones, la evaluación de las opciones, la elaboración de un plan y la presentación de propuesta al cliente.

El consultor puede optar entre una amplia gama de técnicas, en particular si la participación del cliente en esta fase es activa. La planificación de la acción requiere imaginación y creatividad, así como un enfoque riguroso y sistemático para determinar y estudiar las opciones posible; Además de eliminar propuestas que podrían conducir a cambios de escasa importancia e innecesarios y decidir que solución se ha de adoptar.

Un aspecto importante del plan de acción consiste en elaborar una estrategia y tácticas para la introducción de los cambios; en particular para abordar los problemas humanos que se pueden prever y para superar cualquier resistencia al cambio.

Fase 3: Implementación

Constituye una prueba definitiva con respecto a la pertinencia y viabilidad de las propuestas elaboradas por el consultor en colaboración con su cliente. Los cambios propuestos comienzan a convertirse en una realidad.

Fase 4: Seguimiento

Esta fase es relevante, ya que en ella se puede detectar si la solución entregada se está aplicando correctamente en la organización y si está funcionando o no. Para ello, el consultor realizará visitas periódicas para identificar si se está llevando a cabo la solución entregada, si existe algún problema a la hora de implementarla y si está funcionando.

Fase 5: Cierre de proyecto

Esta representa la fase final en la que se da por concluido el proyecto una vez que se comprueba que la solución aportada está ayudando al cliente.

No cabe duda que el proceso de una consultoría es individualizado según las necesidades de cada empresa, por ello es necesario contar con los mejores consultores, con una amplia experiencia en dar soluciones efectivas para que sea un proceso rentable.

 

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