Ventajas del benchmarking para empresas

El benchmarking es una técnica de negocios fundamental para el éxito de cualquier empresa. Dado que en un mundo cada vez más competitivo y globalizado, las necesidades del mercado cambian cada vez más rápido, y lo que en un momento es una estrategia o producto exitoso, y en unos meses puede sucumbir ante la llegada de otro competidor.

Es por esta razón que siempre hay que estar al tanto de los movimientos del mercado y los competidores, con el fin de desarrollar una técnica de mejora continua que ayudara a tu empresa a desarrollar una ventaja competitiva sobre tus competidores.

Continúa leyendo si quieres descubrir todas las ventajas de benchmarking y como desarrollarlo de manera correcta. 

Contenido

¿Qué es el benchmarking?

Consiste en realizar un análisis sistemático y en profundidad de nuestra empresa con respecto a su competencia. Con el fin de mejorar las estrategias internas y tener una mayor diferenciación, por medio de esta técnica de mejora continua será posible identificar una ventaja competitiva sobre cualquier competencia. 

Características

Las características principales de un buen benchmarking son las siguientes:

  • Objetividad. El benchmarking debe planificarse y ejecutarse según mediciones objetivas. Debemos definir muy claramente cuáles son los criterios de inclusión de las empresas de la competencia y qué métricas vamos a utilizar para elaborar la comparativa.
 
  • Orientación a buenas prácticas. Uno de los principales objetivos del benchmarketing es mejorar la propia empresa. Por ello, el análisis de la información debe hacerse con la mente puesta en extraer conclusiones que puedan convertirse en buenas prácticas y mejorar nuestro desempeño.

Tipos

Actualmente, existen diferentes tipos de benchmarking, desde estudios enfocados en los competidores hasta análisis que traen referencias del mercado internacional. Por eso, a continuación te mostramos los principales tipos para que elijas el modelo más adecuado para tus necesidades.

Este tipo está enfocado en las técnicas de los competidores directos que se disputan los mismos clientes que tu empresa. Siendo así, se utilizan datos oficiales divulgados como crecimiento de la empresa para entender cómo está tu empresa en comparación a otros negocios del mismo segmento.

Lo bueno del benchmarking es que también permite hacer estudios de empresas que no son de tu segmento, ese es el caso del benchmarking funcional. Aquí, el objetivo es analizar negocios de otros mercados, pero que de alguna manera pueden traer insights interesantes para ti.

En este modelo, la idea es tener un panorama de las empresas internacionales para prever posibles tendencias y adelantar a los competidores nacionales. Dependiendo del segmento, el mercado internacional está más desarrollado en relación con las nuevas tecnologías y metodologías, por eso muchas veces vale la pena estudiar lo que está ocurriendo afuera.

Es empleado cuando la empresa quiere analizar procesos específicos de otra empresa. Por ejemplo, la logística de los productos de una tienda de electrónicos puede ser relevante para optimizar y perfeccionar la logística de una tienda de juguetes.

En este caso, el enfoque está puesto en analizar y comparar las áreas de una empresa, entendiendo cómo se desenvuelven a partir de niveles de productividad y resultados alcanzados.

Ventajas del benchmarking para empresas

Permite obtener una visión objetiva

Todas las empresas tienen una idea de cuál es su posicionamiento en el mercado, pero si no está respaldada en métricas y análisis, es posible que esta idea no se ajuste a la realidad o haya quedado obsoleta.

Por ejemplo, pueden haber surgido nuevos competidores con ventajas que se nos escapan. Realizar análisis periódicos hace posible estar al día de las novedades de nuestro sector y adaptar la estrategia a ellas.

Mejora la productividad

Las comparativas que se efectúan dentro de un benchmarking ayudan a identificar posibles debilidades en nuestros procesos internos, que podemos usar como punto de partida para optimizarlos y así mejorar la productividad de nuestra empresa. 

Fomenta una cultura del cambio

A menudo, las empresas están estancadas en sus procesos y manera de hacer las cosas y esto les impide avanzar. El benchmarking permite cuestionar todos los aspectos de la empresa comparándolos con otros ejemplos reales, lo que pone de manifiesto todas las posibilidades. Logrando así que la empresa nunca deje de evolucionar.

Mejora el branding estratégico

Al analizar a la competencia, podemos ver cómo se posicionan el resto de marcas e identificar posibles huecos que hayan quedado sin cubrir. De esta manera, podemos ver si nuestra marca encaja en estos huecos y replantear las tácticas de branding y comunicación para llegar a esa cuota de mercado. Eso sí, siempre teniendo claro cuáles son nuestros valores e identidad de marca para adaptarnos sin renunciar a ellos.

Reduce el riesgo empresarial

Al analizar la situación del mercado y las amenazas del entorno en profundidad, permiten ser más conscientes de los posibles riesgos a los que se enfrenta la empresa y elaborar planes de contingencia que nos permitan afrontarlos con éxito.

Mejora la situación competitiva de la empresa

Con el benchmarking, podemos aprender de los líderes de nuestro sector y más allá y recoger las mejores prácticas de todos ellos. Toda esta información nos servirá para mejorar los posibles puntos débiles y reforzar los que nos pueden hacer destacar dentro del mercado.

Es una estrategia de bajo coste

Si bien es cierto que elaborar un benchmarking completo requiere tiempo y recursos, no exige grandes gastos por parte de la empresa y está al alcance de pymes.

Benchmarking paso a paso

1. Elige a los competidores con atención

Se trata de mejorar, por lo tanto, compárate con los mejores. Asegúrate que estas empresas destaquen en los puntos quieres mejorar en tu propia empresa.

2. Define tu objetivo y lo que quieres analizar

Antes de salir al mundo y ponerte a comparar tu empresa con las demás, hay que saber qué buscar. Es decir, cuál es tu objetivo con este estudio: ¿La idea es entender la comunicación de las empresas? ¿Sus estrategias de ventas? ¿O algo relacionado con la experiencia del cliente? Sea lo que sea, es importante decidir eso antes de empezar.

3. ¿Cómo investigar?

Las empresas son celosas de sus métodos, por lo que algunos elementos serán más fáciles que otros de conseguir. Por lo cual, después de definir los objetivos, es tiempo de obtener datos de todos los lugares posibles como son sus redes sociales, sitio web, antiguos trabajadores, entre otros. 

4. Compara los datos recolectados

Con los datos en mano, llegó el momento de comparar la información recolectada de los participantes. En esta etapa se separará lo que tiene sentido para tu empresa, de lo que no encaja con tus necesidades. Además de eso, es interesante relacionar a los participantes entre sí para entender quién está aplicando estrategias y acciones más desarrolladas.

5. Identifica los puntos positivos y negativos

Después de pasar por todas estas etapas, es recomendable que construyas un informe con las conclusiones y resultados obtenidos. A partir de esta información, es posible identificar cuáles son las oportunidades para tu empresa, las amenazas y en qué te estás equivocando.

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